martes, 11 de enero de 2011

cap 9 :)

-Si te gusta el Alpinismo, deberías volver, no pasa nada si me quedo sola un rato.
-Con la mala suerte que tienes es probable que aparezca el Yeti y te rapte.
-Perdona, pero fuiste tu quien me estampó contra ese Pino.
Él se rió inocente.
-Lo siento.

Me volvió a conducir al bosque, alejados de la colina y tomó asiento en un árbol que estaba tirado en medio de la nieve. Qué oportuno…
Me indicó con la mano que me sentase y empezó a decirme:
-Creo que ese chico se pasa de posesivo contigo.
Suspiré.
-ya lo sé, pero, bueno, no sé.
-¿No sabes? ¿qué es lo que no sabes?
-Que… eso, no sé. No quiero hacerle daño, si me quiere eso no puedo evitarlo y supongo que él tampoco, no es para hacer lo que esta haciendo…pero bueno. Además, esta bastante cabreado, prefiero dejar las cosas bien
-Espera, rebobina ¿enfadado? ¿Enfadado por qué?
Me sobresalté un poco y él lo notó.
-¿Te ha entrado frío?
-Ah... Sí.-Disimulé.

Se puso de pie y se quitó el abrigo, yo me quedé observándole con asombro.
-No, no hace falta.
-Ponte esto por los hombros, así me quedo más tranquilo.
Sí, no valla a coger una pulmonía…
Hice lo que me dijo y me quedé quieta, esperando que se le hubiese olvidado la pregunta.
-Bueno, dime ¿y por qué esta enfadado?-Dijo él haciéndose eco de mis pensamientos.
Al parecer sí que lo recordaba.
-Por cosas…no sé.
-Sí, sí que sabes, pero no me lo quieres decir.
-Por cosas que hice.
-No te imagino tan mala como para hacer cosas malas.
-No cosas malas, sino…cosas con otros chicos.
-Solo fue un beso sin importancia ¿somos amigos? ¿No?
-Sí, solo amigos, nada más, solo amigos.-Miré hacia otro lado y me levanté.
-¿pasa algo?-Me miró preocupado.
-No, no es nada, solo…nada, no te preocupes.
-Pues decirme lo que sea ¿Te ha hecho daño?
-¿Estas loco? No, por supuesto que no…
-¿Entonces?
-Solo que… Iba a decirte que… supongo que… gracias.
-¿Por qué? ¡PERO SI TE CHOQUÉ CONTRA UN PINO!
-No, me refería al tutorial.
-¿Tutorial? ¿Qué tuto…? ¡Aaaah!
-¿Te has quedado con como se hacía?
-No, la verdad es que no…
Justin se rió. De mí, por supuesto.
-Si quieres puedo repetirlo.-Se levantó y puso las manos en mi cintura.
-¿¡EL QUÉ!?
-El tutorial.-Dijo sonriendo.
-Ah, ya, eso, pues, no sé, quizás, bueno vale.
Justin volvió a reírse y se acercó poco a poco a mí.
-¡AH!-caí de repente a la nieve.
-¡Te echaba de menos!
-¡Pablo! ¿Qué haces? ¿Por qué me tiras de esa forma?
-¿De qué forma?
-Me has envestido.
Aun me encontraba tirada en la nieve y Pablo agarrado a mí por detrás.
-Déjame.
No me soltaba.
-Pablito…
-Te va a hacer daño, créeme, lo hace con todas, no caigas en sus juegos, por favor.-Me susurró.

-¿De qué estas hablando?
Justin me tendió la mano para que me levantase, le cogí la mano y él tiro de mí. Miré a Pablo. No entendía por qué había dicho eso.
Volvimos a la casa a la hora de comer, aun que la comida no fue tan maravillosa como la que preparamos todos anoche. Simplemente nos pusimos bocadillos. Y luego todo el mundo que había echo Alpinismo dijo que estaba muy cansado y que se iban a la cama. Sí, todo el mundo que había hecho Alpinismo. Pablo me advirtió una vez más sobre los jueguecitos de Justin antes de subir a dormir.
Cuando fui a la salita de estar el estaba tumbado en el sofá haciendo zapping en la tele.
-¿Nada interesante?
Justin me miró y se incorporó en seguida
-Lo siento, no te había visto.
-No pasa nada puedes volver a tumbarte.
-¿Y tú qué?
-Me siento en el reposabrazos.
-Siéntate aquí.-Señaló con la mano un hueco en el gran sofá, pero yo tome asiento donde dije. Él sonrió gracioso y se acercó a mí, me cogió y me obligó a tumbarme en el sofá con él. Al final, después de unas cuantas sacudidas acabé apoyada sobre sus caderas y totalmente tumbada, al igual que él, haciendo zapping en la televisión durante el resto del día.

Escuchamos algunos cuchicheos cuando la gente que hizo Alpinismo se despertaba, pero no quería entrar en la salita por que Justin y yo estábamos, eh, ¿Cómo decirlo? Demasiado cómodos.
Todo transcurrió igual en la tarde, hasta que nos fuimos a dormir.
Cuando llegamos al cuarto donde íbamos a dormir faltaba una cama, no, espera, faltaba MÍ cama.
-Hemos pensado que había una que sobraba.-Me susurró entonces Nick al oído.
-Devuélveme la cama.-Le dije.
-haber si la encuentras…-Dijo en voz baja y picarona…Cuando bajaba al segundo piso.
Justin entró en la habitación en este momento, lo cogí de la chaqueta y señalé al lugar vacío donde antes se encontraba mi cama.
-¿Y eso?
-Me la han robado.
-¿Tu cama?
-No preguntes.
-¿Por qué?
Te dije que no preguntases.
-Puede dormir contigo, Justin.-Sugirió Chad.
-Si no quieres puedes hacerlo conmigo.-Dijo entonces Monnica.
Justin me cogió por la cintura en ese momento y me tiró a su cama, en cuanto pude recobrar el sentido y sus amigos dejaron de reírse lo miré con cara dubitativa.
Él apagó las luces, la cama ya estaba desecha así que solo tubo que taparnos, me puso mirando para el lado contrario del que yo ya estaba, me abrazó y me susurró al oído:
-te acabas de convertir en mi mejor amiga.
‘Clic’, ‘Clic’, ‘Clic’, ‘Clic’.
Por favor: ¿Alguien me puede tirar mi corazón a la basura? Intenté dormir sin pensar quien tenía a mi lado.
-¿Ves, Paula? Te dije que Justin desprendía mucho calor…
Todos se rieron a la vez.

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