Me despertó el olor de las tostadas. Hacía muchísimo frío y Justin no estaba en la cama.
-¿Justin?-Dije como una idiota.
-Ihs, que pena.-Exclamó él desde la cocina. Entonces entró en mi cuarto con una bandeja que tenía: Tostadas y zumo.
-¿Pena por qué?
-No quería que te despertases, quería darte una sorpresa.
Me recliné un poco y mee puse el pelo tras de las orejas, Justin me puso la bandeja en mi falda y se volvió a sentar a mi lado.
-¿Tú no comes?-Le dije.
-Ya lo hice.
Empecé a morder los filos de la tostadas, sentí como me clavaba la mirada.
-¿Qué pasa?
-Tengo que decirte una cosa.-Se llevó las manos al collar por instintoSoy toda oídos.
-No me voy a andar con rodeos.
-Vale.
-Me gusta como nos llevamos ahora.
-Ah, eso esta bien.
-Pero quiero más con menos.
Lo miré sobresaltada.
-Yo quiero…pero no quiero
-Me quedo igual, Justin.
-No quiero una relación.
-¿A que viene esto?
-Pero quiero estar contigo.
-¿Cómo?
Se sonrojó y bajó la cara. Dejé la bandeja (y la tostada) en el suelo del apartamento, cogí aire y me puse de pie en la cama.
-Pero es que… ahora no, por que, haber, yo me estaba acostumbrando, pero claro, ahora yo ¿Qué hago? Por que yo estaba bien, pero como no me hables por que nos enfademos… ¡Y NO PUEDO! Por que tus fans me matan para quedarse contigo, pero tu no quieres una relación, pero si quieres más, pero yo no se lo que hago, porque... Si quieres y no quieres... Pero si quieres, pero no quieres y entonces yo… me hago un lío.
-¿ah?
Dobló la cara y arqueó las cejas.
No sé lo que quieres decir.
Se puso serio y me miró a los ojos.
-Que…quiero hacer esto…-me besó un labio con dulzura.- Pero sin compromiso.
-No me quieres.-Dije apenada.
-Sí, sí que te quiero.
-¿Entonces?
Suspiró.
-No te quiero meter en mi mundo.
-Yo quiero estar en tu mundo…
Él me abrazó.
-Mi mundo es maravilloso hasta que te cogen las cámaras y sacan lo peor de ti. No quiero que hagan eso contigo.
-Entonces no me quieres.
-Sí, sí que te quiero.
-Pues da la cara por mí…
-Mira lo que pasó la última vez.
Le miré a la cara y nos reímos los dos juntos, a la vez.
-Ahora tienes mejor la cara.
-Ahora tengo mejor el corazón.
Elevé una ceja.
-Que cursi.
Él se rió y seguidamente juntó su frente con la mía y cerró los ojos.
-¿Y se supone que lo que pase aquí tiene que ser un secreto?
-No del todo.
-¿Entonces?
-Ya te pondré los topes.
-Mis amigas van a flipar.
-Es un secreto.
-¿No se lo puedo contar?
-No, si lo hacen la noticia volaría.
-Son muy discretas.
Él se rió.
-¿Qué quieres decir con eso?-Le dediqué la peor de mis miradas.
Él se acercó a mí.
-No, espera, exijo una explicación.
Justin juntó sus labios con los míos, otra vez y cerró los ojos, supongo que me quedé paralizada por lo que Justin se apartó y me miró fijamente.
-Creí que te había enseñado.
-Y yo creí que me acostumbraría a tenerte cerca.
Él se volvió a reír.
-Tú atiende a mis indicaciones.-Sugirió.
Y me besó otra vez, de una manera dulce y atrayente, sus labios eran cálidos y yo muy torpe, Justin sonrió un par de veces sin apartar sus labios de los míos. Esta era la primera vez sentía algo así por un chico, antes, creí que era obsesión, pero ahora, la voz de mi cabeza me sugería que mejor… lo llamase amor
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