martes, 11 de enero de 2011

21

El día siguiente podría llamarlo como: el mejor día de toda mi vida. Justin volvió a traerme el desayuno a la cama; esta vez la bandeja tenía: un vaso de leche y galletas acompañadas de sus besos. Todo el día igual. Igual de perfecto. Pablo no apareció, por lo que tanto él como yo estuvimos bastante tranquilos, riendo, hablando… Hasta que el teléfono de Justin sonó, era su madre, mañana volveríamos al colegio y, por supuesto, a la ignorancia, a ocultar que nos queríamos. A mí se me había ya olvidado esa parte del trato, por lo que me enfadé. Justin me intentó consolar enseguida, y no paraba de repetirme que por favor, nos hiciera ese favor… yo me lo tenía que hacer por que él no quería que las cámaras me desplumasen pero…
-¿A ti? ¿Por qué?-Exigí saber.
Él se sobresalto, era obvio que había hablado más de la cuenta.
No, por nada.
-Justin…-le dediqué una mirada de pocos amigos.
-Es difícil de explicar.-miró el reloj, estaba nervioso.- ¿son ya las nueve? Es muy tarde, tenemos que acostarnos ya, mañana hay que levantarse temprano.-Se levantó del sofá y se dirigió a mi habitación.
-Para el carro, vaquero.-Dije mientras le seguía a la habitación.-Explícate.
Él suspiro.
-Ven, siéntate.
Hice lo que me pidió.
-Hay, madre, esto no me va a gustar.
-No me pueden ver contigo.
-¿Y eso?
-¿sabes? Mi voz esta cambiando.
-¿Ah, sí?
-Sí, por eso, estoy en peligro, tengo miedo a que los productores me despidan.
-Eso no va a pasar.
-Por si acaso. Si mi voz cambia y las fans dejan de quererme… adiós a mi carrera.
Mis huesos se helaron.
-¿Quieres decir que vas a seguir tonteando con las fans?
-Todo por mi carrera.
-Creí que lo darías todo por mí.
Miró al suelo.
-Ah, genial, muy bonito.-Dije entonces y me levanté de la cama.
Me agarró de la mano en seguida.
-Lo siento.
Me solté del agarro.
-Es que no te entiendo…-Le dije.
-Inténtalo.-Me rogó.-Ponte en mi lugar.
-¿Por qué no te pones tú en el mío?
-Pero…
No sabía como me sentía en ese momento…¿Frustrada? ¿dolida? ¿Enfadada?
-No te enfades, por favor. Te quiero…
Había pronunciado la palabra mágica. Le miré.
-No lo dices en serio.
-¿Por qué lo dices?
-Por que sino no me harías esto.
Se puso de pie conmigo.
-No quiero perder a lo que más quiero.
Vale, esto ya era el colmo ¡Qué me lo restriegue en toda la cara! No pasa nada. Si ya mi corazón estaba roto de antes.

-Ya te vale.-Me giré.
he dicho ahora?-parecía, francamente, preocupado.
-No hace falta que me lo digas así.
Se acercó a mí y, por supuesto yo retrocedí.
-Creí que te gustaría que te dijese la verdad.
Se volvió a acercar a mí y volví a retroceder.
-¿Pero qué haces?-Su frente se pobló de arrugas.
-Yo…yo no quiero esto.
Sus ojos se abrieron mucho.
-Pero, pero, pero…-No cabía en sí de preocupación.
Al echarme más hacia detrás me choqué con la pared pero Justin se aproximo más hacia mí y bajó la cabeza.
-¿Por qué?-me exigió saber.
Intenté poner distancia entre nosotros, intenté escabullirme hacia la derecha, pero él puso su pierna entre la habitación y yo, entonces lo intenté por la izquierda, pero volvió a poner su otra pierna. Empecé a ponerme nerviosa, bajé la cabeza, pero Justin me obligó a poner la cabeza contra la pared al juntarse aun más hacia mi al poner los dos brazos a los lados de mi cabeza y bajar él la suya.
-¿Por qué?-volvió a repetir.
-Por que… sé que quieres mucho a tu música, pero… que me lo digas así… no sé , no puedo competir con eso… yo…
-Espera.-Me cortó y se empezó a reír como nunca lo había hecho.
-¿Te parece gracioso?-dije al instante.
-¿Crees que lo más importante de mi vida es la música?
-De eso estábamos hablando.-No entendía nada.
-¿Sabes? Es un placer trabajar en lo que quiero y… como me despidan me va a ser muy difícil regresar a mi carrera y…-Cambió de tema.-Pero, ¿Eres idiota?
-¿Cómo?-fruncí los ojos.
-Me refería a ti.

-¿Cómo?-Volví a repetir.
-No tiene mucho que explicar.-Me sonrió entonces.
Tenía la boca y los ojos my abiertos y él aprovecho y me besó rápido.
-Mañana tenemos escuela, una pena, pero es cierto ¿No querrás estar tan cansada que no puedas despertarte mañana?
Cambié de tema, pero me fue muy difícil… ¿Me había convertido en lo más importante en la vida de Justin Bieber? Era impresionante.
-No sé si voy a saber fingir mañana.
-Yo te pondré los topes.-Me volvió a sonreír y a besarme rápido.
Nos acostamos y todo parecía normal, él me volvió a abrazar y a acariciarme un brazo.
No cabía en mí de gozo. Justin Bieber me quería y mucho… estaba tan ilusionada… pero solo había una cosa que tenía que solucionar y, la verdad, no tenía ni idea de cómo hacerlo. No me quedaría en Canadá toda mi vida así que, quería disfrutarlo todo lo que pudiese.

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