Después del colegio Pablo me acompañó a la puerta de mi apartamento como otras veces. Él continuaba con su animada charla, aunque supiese que yo estaba muy enfadada con él. Pero yo no le prestaba mucha atención… yo pensaba en otras cosas más importantes como: ¿A dónde se dirigía mi vida? Y no a: ¿Quién interpretaba a ‘Cheewaka’ en La Guerra de las galaxias?
Cuando llegamos a mi apartamento me despedí, pero antes de que yo pudiese cerrar la puerta el la detuvo con la mano.
-¿Qué quieres?
-Déjame pasar.
-No.
-Quiero hablar contigo.
-Dispara.
-¿Por qué no le dijiste a nadie que yo vendí la foto?
Me quedé paralizada y entonces él pudo pasar.
-Contéstame.
-No lo sé.-Recobré el sentido y dije.-¿Pero a ti quien te ha dejado pasar? ¡Fuera!
-Paula, guárdate el orgullo. ¿Por qué lo has hecho?
-No quiero bajarme a tu nivel.
-¿A qué nivel?
-Al de: ¡fastidiemos a la gente para que me odien mucho!-Dije con un fingido tono animado.
-Yo no lo hice para que me odiases, lo hice para separarte de Jusin.-Dijo en tono franco.
-Por lo menos eres sincero.-Me fui hacia el salón y me dejé caer en el sofá.
-Parece que ha funcionado.
-¿Qué?
-Que ha funcionado.
-No. Estas equivocado, nosotros solo finj…
-OH, vamos, por favor… ¡Habría que estar ciego! Justin sin aparecer y tu llorando. No hay que ser muy inteligente para adivinarlo.
-No se lo digas a nadie.-Dije rápidamente.
-Supongo que te debo una.
Suspiré y me llevé las manos a la cara. Pablo se sentó a mi lado.
-¿Estas bien?
-¿Tu que crees?-Dije llorando, otra vez.
El me abrazó en seguida y empezó a acariciarme la cabeza.
-¿Quién cortó? ¿Él?
-No…yo.
-¿Entonces?
-Esperaba que se diese cuenta de lo que se perdía… pero no esta dispuesto a renunciar a nada por mi.
-Debo de estar loco.
-¿Por qué?
-Por lo que te voy a decir.-El cogió aire.-Quizás debas hablar con él, si tu le quieres…
Me separé de él.
-¿Qué acabas de decir?
-No me reconozco.-Se rió.-Pero eso de apoyar a la gente hace que tú también te sientas bien.
-Que raro estas.-Dije abrazando a mi propio cuerpo.
-Digamos que me haces abrir lo ojos. Darme cuenta de lo que esta bien y de lo que no se debe hacer. Bueno, en otras palabras, me estas amariconando.-Dijo en tono gracioso.
-No digas tonterías.
Él volvió a reírse.
-Tu no me quieres.-se encogió de hombros.-Y por mucho que me duela, dos no estas juntos si uno no quiere. Así que… Pero lo que no entiendo es que le dijeses eso… pobre chaval, le has dado en su orgullo.
Miré hacia abajo y Pablo siguió hablando.
-Bueno, supongo que esto es un adiós, déjame despedirme.
-¿Qué?-Le miré y él me besó, lento y suave, no me esperaba que Pablo fuese capaz de ser así, la verdad que me gustaba en que lo había convertido.
-Bueno, me voy. Tengo hambre. A no ser… que me quieras invitar a comer.
-No es que disponga de mucha comida.-Dije algo distraída.-Pero… ¿Qué quieres decir con que esto es un adiós? ¿Te vuelves a España?
-No, Paula, que me bajo del burro.
-No te entiendo.
-Que os dejo a los dos solos, para que hagáis manitas, por que… Sabes que de eso no vais a pasar ¿no?
Abrí mucho los ojos.
-¿¡Cómo!?
-Que, ya sabes él no va a querer…
-Vale, vale. Vale, da igual, creo que te he entendido.
-Pero, puedo volver a subirme cuando tú quieras.
-Te lo haré saber si alguna vez cambio de idea.
-Vale. Entonces… ¿Te vienes a comer a mi apartamento?
-No es un mal plan.
Me cogió de la mano, me limpió las lágrimas que caían por mi cara y me llevo al apartamento, luego me dio de comer y él siguió con una animada charla sobre… Spiderman, Superman y Batman. Pero de nuevo, en mi interior, me debatía para descifrar que era lo que Pablo había querido decir ¿Habría cambiado de verdad? ¿O solo era una estratagema para conseguirme? Por que si era así… la verdad que yo me había sentido muy a gusto con el beso que me había dado…
La mañana siguiente Volvimos a ir los dos juntos a la escuela, algo que me sorprendió es que me metiese en la conversación tan entupida que llevaba sobre los peces globo, al entrar en la escuela vi a Justin, desvié la vista, pero Pablo me dio un pequeño codazo para que volviese a sostenerle la mirada ¿Qué pretendía? Así se comportó él durante el resto de la semana, hablando conmigo en los recreos, comportándose de una forma bastante amigable con todos en general y con Justin en particular (¿Quién lo habría dicho?) Me gustaba tanto como se portaba ahora…
Cada vez que teníamos un rato libre las chicas se reunían conmigo para planificar lo de la fiesta… Las cosas que llevaríamos cada una y tal. A mí me toco llevar las chucherías, ya sabéis: las patatas, las gominotas y todo eso.
Y decidimos que Hope me iba a prestar un traje de bruja muy mono.
Todas hablaban sobre la fiesta y ya no se preocupaban por mí ni por Justin, ni siquiera por el repentino distanciamiento y la repentina amistad (Que al fin se parecía a una amistad, quiero decir; no nos peleábamos ni discutíamos)
Todo el mundo iba a lo que iba. A la fiesta y a mi me dejaron aparcada. No pude concentrarme el resto de la semana en las clases, aprobé un par de exámenes por los pelos y me pusieron varias anotaciones. Estaba muy distraída. Cuando por fin llegó el viernes Pablo me pidió que le acompañase a comprarse un disfraz para mañana, para la fiesta, yo acepté. Fuimos a un centro comercial que había en el pueblo el me hizo un paso de modelos con los disfraces de: muerto viviente, vampiro, Extraterrestre… Le dije que se comprase ese, el de extraterrestre, ya que él era bien raro… Se río a mi comentario y se compró el disfraz… Al dejarme en mi puerta se despidió dándome un beso, pero no en la mejilla. Luego, se metió en su apartamento y yo en el mío. Vale esto ya si que era raro. MUY RARO. La fiesta de mañana prometía…
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