martes, 11 de enero de 2011

cap 13

Esa conversación se repitió un par de veces más de camino al hospital.
El médico me llevó al quirófano y me puso cinco puntos sobre la herida, aquel desconocido que me atropelló en el parque no me soltó la mano en ningún momento. ¿Pero quien era? No paraba de repetirme que era Justin, Justin Bieber, pero no podía ser, era demasiado amable como para serlo. Tal y como me estaba tratando…era un auténtico desconocido.

Las chicas y Pablo llegaron más tarde, cuando me dieron el alta, yo no tenía ganas de hablar, solo de tumbarme en una cama y dormir hasta el año que viene. Así que no pude replicar cuando el desconocido decidió llevarme a mi apartamento y pasar la noche pendiente de mí, para despertarme cada dos horas (genial) y hacerme una pregunta estúpida. Oí a Pablo protestar, enfadarse y casi gritar, pero el extraño ganó la pelea y me sacó de aquel hospital tan iluminado y blanco…
Los ojos me pesaban muchísimo y sentía que no podía sostenerme en pie.
Aquel extraño volvió a cogerme en brazos y allí me quede dormida.
Escuché un crujido y eso me hizo despertar, habíamos entrado en mi habitación.
-¿Vas a robarme?-Dije con voz débil entonces.
Él me dejó sobre la cama.
-¿Estás loca? Paula, vuelve en ti, soy Justin, ¿no me reconoces?
-No dices quien eres ser.
-¿Te han puesto más calmante de la cuenta o qué?-dijo, divertido.
-No, por que el Justin que dice ser no existe.
-¿De qué estas hablando?
-Justin Bieber es solo fachada, dentro de si mismo esconde a una persona horrible. Tú has sido muy bueno hoy. No puedes ser Justin Bieber.
-Justin Bieber no es una mala persona.

Por el cansancio no podía ver con toda claridad, así que no sabía la cara que estaba poniendo aquel desconocido tan familiar.
-No te acerques a él.-Dije mientras me dispuse a volver a dormir.
-¿Por qué?-Me sacudió un poco
-Por que Justin Bieber, me dejó sola mientras lo pasaba mal.
El desconocido no hizo más preguntas (por ahora) y me dejó descansar (por ahora) Al cabo de dos horas El desconocido que decía llamarse Justin me volvió a sacudir.
-¿Hum?-Dije con voz somnolienta-
-¿Cómo te llamas?
-Paula.
-¿Cuántos años tienes?
-Dieciséis.
Al cabo de otras dos horas, igual:
-¿Dónde vives ahora?
-En Canadá.
-¿En que colegio estudias?
-En el Wendolynn Warda Dayton.
Y al cabo de otras dos horas…
-¿Tú color favorito?
-Rosa.
-¿Tu comida favorita?
-La pasta.
-¿Tu cantante favorito?-Se rió.
Reprimí la respuesta que le iba a dar. Pensé y dije:
-Lady Gaga.

El desconocido no volvió a preguntarme nada más en toda la noche (ya de noche tenía poco, pero aun así quería seguir durmiendo) y yo pude descansar tranquila hasta que abrí los ojos. Nadie se encontraba en mi dormitorio.
Me levanté de la cama. Ya no me encontraba tan cansada. Así que me dispuse a buscar a Justin. No estaba en el baño así que me dirigí hacia la pequeña salita. Lo vi de espaldas, estaba haciendo algo, me acerqué hacia él y a cada paso que daba me daba cuenta de lo que en realidad estaba haciendo. Le aparte el diario de un jalón.
-¿¡QUÉ ESTAS HACIENDO!?
-Así que eso es lo que piensas de mí.-Dijo apenado.
-Justin, me dejaste destrozada, pero ese no es motivo de leer mis cosas. No tienes derecho y menos después de lo que me hiciste.
-Te hice daño.
-Ya lo sé, me estampaste contra un pino y después contra un banco.
-No me refería a eso, idiota. Me refiero a que herí tus sentimientos. Tienes todo el derecho del mundo a llamarme lo que me has llamado ahí.
¿Por qué escribiría el diario en ingles? Ah, sí, para practicar el idioma. Maldita sea mi suerte.
-Tú…podrías haber sido más cariñoso.
-En el sentido de… ¿besarte yo también?

-No, sino, haberme dicho algo así como que… lo sientes y que tú no sientes lo mismo que yo por ti y… haber seguido hablándome y todo eso.
-Lo siento. Me porté como un completo idiota.
-Lo sé.
-No me lo recuerdes, me llevo arrepintiendo de ese día estos dos meses.
-¿Y por que no me dijiste nada?
-No lo sé…
-Podrías haber hecho feliz a alguien…
-¿A ti?
-Sí, solo tendrías que haberme aguantado doce meses y ya esta. No volver a llamarme, supongo que el antojo de ti se me acabaría cuando no te viese.
-Pero tú me has seguido viendo.
-Lo sé.
-¿Quiere decir eso que me sigues…?
-Con toda mi alma.
-Y no se por qué. Me siento fatal.
-El amor es un sentimiento bonito.
-No cuando la persona a la que amas no te corresponde.
-Lo siento.
-No te preocupes. Supongo que ya estoy acostumbrada.
-¿Por qué?
-Pensé que lo deducirías al enterarte de que no he besado a nadie.
-¿Nunca has estado con nadie?
-No.
-¿Y eso?
-Digamos que soy muy amigable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario