Oí unos golpes en la puerta.
-Paula, abre.
Decidí no contestar y quedarme muy callada.
-No hagas como la que no esta…te he visto entrar en el baño.
Seguí sin decir nada. Escuché un suspiro y un golpe más fuerte en la puerta, no parecía como si estuviese llamando.
-Vale, bien. Me quedaré aquí sentado. Alguna vez tienes que salir, tengo que llevarte a casa.-Me lo pude imaginar sonriendo.
Está bien, tenía razón. Me enjuagué la cara para disimular rasgos completamente visibles de haber estado llorando. Esperé un par de minutos y abrí la puerta, él, al tener todo su peso contra la puerta se cayó para atrás, pero de un brinco se puso de pie y me miró a los ojos.
-¿Qué te ocurre?-Su mirada era de preocupación.
-No lo sé.
-Si no lo sabes tú…
Me dispuse a bajar las escaleras, pero el me cortó el paso.
-Dímelo.
-¿Me lo exiges?
-Por supuesto.
-¿Por qué?
-Por que sé que se lo quieres decir a alguien… ¿Y a quien mejor que a mí? Ya que soy tu mejor am…
-¡No digas esa palabra!-le corté, gritándole.
Él me miró, no entendía nada.
-¿por qué?
-Por nada.
-¿Qué pasa?
-Nada.
-Dímelo.
-No quieres saberlo.
-Sí, sí que quiero.
-¿Estás seguro?
-Sí.
-De acuerdo, tu lo has querido.-Sonrió, aunque eso le iba a durar muy poco tiempo.-No quiero esa palabra por que… yo solo… yo solo quiero..-me fui acercando a sus labios poco a poco, cerré los ojos y junté los míos con los suyos, hubiese sido fantástico si no se hubiese apartado en cuanto los rocé.
Me miró con los ojos y la boca muy abiertos.
-Te quiero.-Dije entonces.
Sus ojos se abrieron mucho más si es que eso era posible. Abrió la boca para articular palabra, pero no salió nada. Entonces, se dio la vuelta y bajo las escaleras. Si tiempo antes me había deshinchado como un globo…
Corrí hacia la habitación y me tumbé bocabajo en la cama de Justin. Llorando, como no…Sabía que mi relación con Justin había acabado ahí.
Por una de mis tonterías ¿no me podía haber inventado algo para seguir en el misterio? No, tenia que decir la verdad.
El tiempo pasaba lento, como si cada segundo marcado por el reloj fuese una patada al cubo de basura donde estaba enterrado mi corazón. Esperaba encontrarlo alguna vez… Cuando menos me lo esperé la puerta de la habitación se abrió, ¿Justin? Sonreí un poco, sin apartar la cara de la almohada.
-Tía, baja a comer, ya es tarde.-La voz de Monnica me cogió por sorpresa.
Empecé a sollozar.
-¿Te pasa algo?-Hope ya estaba a mi lado acariciándome la cabeza.
-Yo…yo…no puedo, yo…
-¿Qué ha pasado?-Dijo Kira y sentí un hundiendo en la cama. Se había sentado conmigo.
-Yo he hecho una cosa horrible.-Dije sin parar de llorar.
-¿El que?-Dijo ahora Monnica.
-¿Quieres que llame a Justin? Quizás él te entiende.
-¡No!-me senté de repente.
-Os dije que le pasaba algo con él.-Sentenció Kira con una voz bastante apenada.-¿Os habéis enfadado?
-Peor.-Dije yo
-¿Qué hay peor que eso? Él sigue vivo…-Dijo Kira.
-Le dije que le quería.
Todas se miraron unas a las otras.
-Y le he intentado besar.
Entonces todas me miraron a mí con los ojos abiertos.
-¡Eso de que es un romántico es pura fachada! Me ha dejado aquí, sola, no me lo esperaba así, tampoco es que lo conociese de mucho, pero parecía una buena persona… ¡Él no es así!
La conversación se tornó a: “no te preocupes” y a “todo saldrá bien” el resto del tiempo. Me ayudaron a secarme las lágrimas y ponerme algo decente para bajar a comer. Al llegar al salón a Justin le acababan de servir. No se percató de mi presencia hasta que arrastré la silla para sentarme, él me miro y yo no pude evitar sonreírle
No tengo más hambre.-Dijo entonces y se levantó de la mesa.
Nick lo miró.
-No has probado casi nada.
Me dirigió la mirada durante apenas un segundo y volvió a mirar su plato.
-Creo que tengo ganas de vomitar.
Se fue. Se ha ido, se acabó, finí, adios, goodbye, hasta nunca.
Hope me acarició la espalda en señal de que todo volvería a ser como antes.
-Creo que yo también.
Dejé mi plato sobre las mesa y me fui hacia fuera. Esperaba que las chicas le contasen a los demás lo que había pasado para no tener que hacerlo yo después. Me senté en el gran pino (Sí, ese contra el que mi cara estalló)
Y me senté allí, aguardando a algo. Más bien a alguien…
***
-Te has quedado dormida, cielo.
-¿Ah? Pablo ¿Qué hay?
-tenemos que irnos, han venido a buscarnos.
-ya, voy.
En cuanto me levanté y miré hacia la carretera vi a Justin dirigirse hacia el coche de su madre, que ella abriese la ventana y que él le diese un beso. Nos acercamos por allí, Pablo me cogía del brazo, supongo que tenía miedo a que me desmayase. Justin, de nuevo, me abrió la puerta, me dejaba la primera. Para no tener que ponerse a mi lado. Pasé al fondo. A continuación Pablo se sentó a mi lado y luego Justin cerró la puerta. No quería volver a romper a llorar así que… cogí mi MP4 y lo volví a encender, quería distraerme un poco con alguna canción.
“I just need somebody to...” no, esta no. Siguiente. “One less lonel” Siguiente.
“U smile...” SIGUIENTE. “Eenie meenie…” una lágrima escarlata cayó sobre la pantalla de mi aparato. Lo apagué y restregué los ojos con las manos. Pablo me cogió una y vi como le dedicaba una mirada de odio a Justin.
Me puse a mirar por la ventana. Viendo, como íbamos a un lugar diferente y como íbamos dejando los buenos momentos atrás….
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